Una de las visitas más solicitadas por los viajeros que pernoctan en Marrakech es una excursión a la ciudad de Essaouira.
Personalmente he de decir que Essaouira es “mi ciudad”, ese lugar en el que yo viviría si no fuese porque Marrakech me ofrece una situación logística y geográfica insuperable.
Una pareja de clientes había volado a Marrakech y deseaba hacer una excursión con garantías que les permitiese aprovechar al máximo el día que iban a emplear en ello.
La excursión se realiza recogiendo a los viajeros en su hotel o en la Plaza de Jmaa el Fnaa. Los 170 km se realizan en unas dos horas y media, haciendo una parada, ya pasada la mitad del recorrido, para ver a las cabras subidas en los arganes, árboles que nos encontraremos a lo largo del camino.
El conductor/guía acompaña a los viajeros por el recorrido a lo largo de la ciudad, mostrándoles las diferentes opciones y oportunidades que esta ofrece.
De las diferentes opciones que les ofrecimos, eligieron visitar Essaouira. Allí pudieron disfrutar de:
- Paseo por su pintoresca Medina: Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, libre del caos de otras ciudades y llena de talleres de artesanía en madera de tuya y galerías de arte. Destacan las espectaculares vistas al Atlántico desde las murallas históricas y la Skala du Port.
- Ambiente único del puerto pesquero: Contemplando sus emblemáticas barcas azules y degustando pescado y marisco fresco recién hecho a la parrilla.
- Caminata relajante por su extensa playa: Famosa por su ambiente briso ideal para el kitesurf y los paseos a orillas del mar.
- Momento de desconexión: En las terrazas de la céntrica Plaza Moulay Hassan, disfrutando de un tradicional té con menta.

