El argán (Argania spinosa) es un árbol ancestral endémico del suroeste de Marruecos, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1998. Su resistencia a las sequías extremas evita la desertificación en la región entre Tiznit y Essaouira. Conocido por el pueblo bereber como el “Árbol de la Vida”, su fruto maduro alberga una dura semilla de la que se extrae uno de los aceites cosméticos y culinarios más cotizados del mundo.
Aspectos clave de esta tradición milenaria:
- Impacto socioeconómico y femenino: La producción del aceite está gestionada principalmente por cooperativas de mujeres bereberes. Este trabajo fomenta la alfabetización, proporciona independencia económica a mujeres rurales y sustenta a cerca de tres millones de personas.
- Proceso de elaboración y extracción: La labor tradicional requería romper manualmente cada semilla entre dos piedras. En la actualidad, la extracción mecánica en frío en las cooperativas garantiza la máxima pureza, calidad cosmética y valor nutricional del aceite.
- Las famosas “cabras del argán”: La estampa de las cabras trepando a las copas de los árboles para alimentarse de sus frutos es uno de los espectáculos visuales más célebres y fotografiados en las rutas hacia la costa atlántica.
El universo del argán fusiona la belleza paisajística, el desarrollo sostenible y un patrimonio cultural vivo que resulta indispensable descubrir al recorrer el sur marroquí.

