En la emblemática “Pista del Francés”, a unos 30 kilómetros al norte de Erfoud, se encuentra la Lápida Citroën, uno de los puntos de paso más icónicos para los entusiastas de las rutas off-road y el overlanding en Marruecos. Enclavada en un angosto paso de rambla, esta hito solitario ha generado numerosas leyendas urbanas entre los viajeros, desde supuestos accidentes del antiguo Rally París-Dakar hasta relatos sobre las míticas expediciones del Crucero Negro.
Aspectos clave de este punto histórico:
- El verdadero origen: Lejos de las teorías de competición, el monumento rinde homenaje a Marius-Louis Bouché, un joven de 35 años representante del concesionario Citroën de Casablanca, asesinado en julio de 1933 durante una emboscada tribal cuando asaltaron e incendiaron su vehículo.
- Inscripción conmemorativa: Una cuidada observación de la desgastada superficie de la piedra revela la dedicatoria original grabada por sus allegados y la propia compañía automovilística: “BOUCHE Marius-Louis 1898-1933 Ses amis et les établissements CITROËN”.
- Un hito en la ruta hacia el desierto: El enclave marca una parada táctica en el itinerario que conecta Erfoud con Boudnib, ofreciendo a los aventureros una inmersión directa en la convulsa historia del sur marroquí del siglo XX.
La Lápida Citroën combina la mística de las grandes rutas 4×4 con un fragmento auténtico de la historia del siglo pasado, convirtiéndose en una visita obligada para quienes exploran los caminos de tierra del desierto.

