Las Cascadas de Ouzoud, situadas en el pequeño pueblo de Tanaghmeilt a unos 150 kilómetros de Marrakech, están consideradas como los saltos de agua más altos (110 metros) y espectaculares de Marruecos. Nacen del río Ouzoud y se despliegan en tres escalones a lo largo de 90 metros de anchura, manteniendo un caudal constante durante todo el año que alcanza su máximo esplendor entre marzo y junio con el deshielo.
Aspectos clave de este imprescindible enclave turístico:
- Entorno natural y tradición: Su nombre bereber significa “oliva”, en referencia a los olivos que bordean el camino de acceso. La zona destaca por sus frondosos valles, huertos y antiguos molinos de harina tradicional, de los cuales una docena continúa en activo.
- Fauna autóctona: Es un hábitat natural para las colonias de macacos de Berbería (monos de Gibraltar), primates acostumbrados a la presencia de viajeros a lo largo del recorrido.
- Experiencias en la base: Al pie del salto principal se forman piscinas naturales donde los visitantes pueden refrescarse o pasear en rudimentarias embarcaciones tradicionales para aproximarse a la caída de agua.
- Servicios e itinerario: La bajada peatonal cuenta con una amplia oferta de restaurantes, terrazas y tiendas de artesanía ideales para hacer una pausa durante el recorrido.
Por su proximidad y riqueza paisajística, las Cascadas de Ouzoud se consolidan como una de las excursiones de un día más recomendables e icónicas para quienes se alojan en Marrakech.

