El Valle de Ameln, enclavado en las montañas del Anti-Atlas al sur de Marruecos, es una región próspera de paisajes espectaculares marcada por campos de olivos, arganes y la floración de los almendros a comienzos de año. Su centro neurálgico es Tafraoute, una pintoresca localidad al pie del macizo de granito rosa Djebel Lekest que conserva una atmósfera auténtica, mercados de artesanía tradicional y un ritmo de vida apacible, perfecto como base de operaciones para explorar la zona.
Puntos clave de este destino:
- Formaciones rocosas singulares: La erosión en las montañas graníticas ha esculpido figuras emblemáticas como la “Cabeza del León” en los riscos de Tafraoute y “El Sombrero de Napoleón” en la cercana Aguerd Oudad.
- Las Piedras Azules de Jean Vérame: Una monumental intervención de land art realizada en 1984 por el artista plástico Jean Vérame, quien tiñó gigantescos bloques de granito de tonos azules, rojos y violetas, creando un contraste visual sobrecogedor en mitad del paisaje desértico.
- Gargantas y Palmeral de Ait Mansour: Un impresionante cañón rocoso atravesado por el río Issi que alberga un denso oasis de palmeras y pintorescas aldeas tradicionales de piedra colgadas de los acantilados.
El Valle de Ameln combina la calma de los pueblos bereberes con paisajes geológicos únicos, consolidándose como una parada imprescindible para los amantes de la fotografía, la naturaleza y las rutas fuera de las masas turísticas.

